sábado, 29 de noviembre de 2014

Mirrors


¿Por que sigo sin gustarme cuando me miro en el espejo?
O tal vez si me gusto, pero no a los demás. ¿Es mi problema o el suyo?
Al final las inseguridades te corroen por dentro y corrompes tu alma para gustar a personas a las que le importas una mierda.
Comemos un poco menos, nos privamos del chocolate y derivados o hasta llegamos a dejar de comer.
¿Y para que?
Dejamos de alimentar nuestros cuerpos para alimentar un ideal de belleza irreal.
Parece increíble que lo que esté considerado bonito son unas piernas como dos palos con un hueco en medio.
Ahora lo mejor que puede decirte un chico es "estas muy buena" y cuidado, que si te dice preciosa sus intenciones son otras, y no se refiere a tu cara.
Porque aunque seas guapísima, siento decirte que si sobrepasas el límite de peso, ya no eres considerada como alguien que merezca la pena.
Porque aunque haya chicas que si que cumplan los estándares, ¿y las que no? ¿Somos peores por no pesar unos quilos menos?
¿De verdad se necesita un hueco entre las piernas para que alguien se enamore de ti?
Me gustaría saber dónde han quedado las personas que se ponían nerviosas al ver a la persona que les gusta. Las personas a las que les cuesta hasta decirte hola.
Y es que es mucho más especial un momento en el que dos personas no puedan hablarse por la vergüenza y tengan que limitarse a mirarse.
Ahora con Facebook i Whatsapp se dice cualquier cosa sin darle la mínima importancia.
Los te quiero antes significaban mucho, y tenías que estar muy seguro de tus sentimientos para poder decirlo, pero ahora se suelta como otra cosa cualquiera.
Y si la chica que "te gusta" te dice que no quiere liarse contigo, si, liarse, es que besarse es demasiado cursi. Pero a lo que iba, si te dice que no, pues lo intentas con la siguiente.
Y al final es todo un bucle, porque la chica que te ha dicho que no, puede que quiera que te esfuerces. Quiere demostrarte que ella vale la pena y que para estar con ella tienes que luchar y currártelo.
¿Y como nos sentimos cuando los chicos ya no nos hablan y ya le tiran la caña a otra?
Como una mierda.
Y pensamos que el problema es nuestro, que no somos suficiente, que tal vez no mereces la pena y que por eso nadie hace el esfuerzo de conocerte.


martes, 22 de abril de 2014

Changes




 Hoy estoy un tanto filosófica, si se puede llamar así. En realidad no sé cómo estoy, nunca lo he sabido ni nunca lo sabré.
Pero ese no es el tema. 
La verdad es que estoy bastante harta de "hablar" (escribir) siempre de lo mismo, de él. Y es que lo que haga o deje de hacer ese imbécil ya me importa una mierda, así que hoy me he puesto a pensar (no os asustéis, pienso cada día) y he decidido que en mi vida no hay que haber tiempo para personas que me hacen daño o infeliz, por lo tanto, voy a hablar de otros temas, ya que el amor no es lo primero para mí.
Y ya puesta a hacer cambios también voy a hablar de cambios.
¿Realmente puede una persona cambiar el mundo?
Creo que es una pregunta muy interesante, me la han hecho muchas veces, pero hoy en especial, me ha gustado mucho mi respuesta.
Creo que todos podemos cambiar el mundo, pero tampoco nos flipemos demasiado, que ni que tuviéramos tropecientos mil millones no podríamos acabar con el hambre ni con la guerra.
Y de lo que os quiero hablar no es de dinero, ni de poder político ni internacional, sino del poder de las palabras, las actitudes, las intenciones, etc.
La verdad es que lo creamos o no, todos podemos cambiar el mundo, nuestro mundo.
Yo lo he comprobado.
Hará cosa de un año o así, si mirabas el diccionario al lado de la palabra borde salía mi foto y mi nombre en mayúsculas, negrita, subrayado y en amarillo fosforito. Vamos que era la definición de borde.
Yo me daba cuenta de que cada vez trataba peor a mis amigos y a mi familia y me sentía muy mal por ello, pero no sabía cómo salir de ese bucle y cada vez se me ía más de las manos.
Hasta que un día una amiga me dio un ultimátum, me dijo que si seguía así pronto ya no tendría amigos, porque era insoportable. Y me hizo abrir los ojos. Desde ese día soy una persona completamente distinta.
Soy mucho más positiva e intento mirar la parte buena de la vida, sé que cuesta, a mí me costó mucho. 
Pero lo que me costó más fue creerme capaz de cambiar, porqué realmente cambié de un día para otro.
Os animo a que cambiéis cualquier pequeña cosa para que os sintáis mejor.
Yo no cambié el mundo, pero si mi mundo.

lunes, 31 de marzo de 2014

9



Hay veces en que el silencio duele más que las palabras.
Esa sensación de vacío que tengo cuando no hablamos, cuando no me hablas.
Cada minuto es como un disparo al corazón, directo, sin piedad.
No es nuevo el que me esté planteando cortar toda relación, pero no sé porque soy incapaz.
Siempre he  creído en que nada es imposible, pero, ¿y si hay cosas que lo son?
Como por ejemplo, que tu cambies.
La verdad es que no creo que te necesite, pero mis acciones me demuestran lo contrario.
Sé que esta situación es culpa mía, no debería haber llegado hasta este punto, pero he confiado en ti ciegamente una y otra vez, pero bueno, tu ganas. Porque supongo que es lo que querías, ganar, tener la razón, tenerme ahí para lo que quieras, y ahora no me das ni pena, me das asco.
No voy a decir que he perdido el tiempo, porque no es así. He aprendido mucho de ti, pero sobretodo a no poner todo de mi en una relación que no va a ninguna parte.


jueves, 20 de febrero de 2014

8




Recuerdo como si fuera ayer esos días en los que lo único que quería era ser mayor.
Lo que no sabemos cuando somos pequeños, es que el tiempo que pasa no vuelve, y sin darnos cuenta nos vamos haciendo mayores.
Y ahora que ya soy mayor pienso en lo rápido que pasa el tiempo, sobretodo ahora, en la adolescencia.

Creo que nadie se da cuenta de que los días, las semanas y los meses pasan volando, hasta que miras atrás y no puedes creer que otro año ha pasado.
Pero por mucho que queramos no podemos pararlo, lo único que podemos hacer es vivir.

Y me da miedo pensar que no estoy haciendo todo lo que puedo para disfrutar de la vida, porque aunque cuando lo oímos en las canciones parezca mentira, yo también pienso que la vida son dos días.

jueves, 16 de enero de 2014

7



¿Habéis tenido nunca esa sensación de sentirte vacío al pasar al lado de quien habías querido sin siquiera miraros?
Pues es lo que me pasa cuando nos vemos, pero que nos veamos no significa que nos miremos. Porque siempre lo evito. Sé que estás ahí, pero no te miro.
Odio tener que sentir indiferencia por ti, o si más no, obligarme a mi misma a sentirla.
Porque aunque ya no sienta lo mismo que antes, muy a mi pesar, siempre serás especial para mi.
Me gustaría que hubiéramos sido una pareja normal, con nuestras diferencias, pero felices, y sobretodo juntos.
Mira, ya no pienso engañarme más a mi misma. Sé perfectamente como eres, o al menos, como aparentas ser.
Creí en ti, aunque creo que solo fue porque mis sentimientos no me dejaron ver que cada palabra era una mentira.
Y si, ahora no me vengas a decir que tu también tienes sentimientos, porque cuando tuviste que hacerme daño, mentirme y engañarme, no tuviste en cuenta los míos.
Así que no creas que voy ha hacer otra excepción, porque definitivamente me he cansado.
Después de caer tropecientas mil veces en tus trampas, hoy ya sé por donde vas, y por donde pillarte.
No te equivoques, no voy a dejar de estar ahí para ti, porque por mucho que quisiera pasar de ti olímpicamente, no puedo.
Y bueno, supongo que toda historia tiene su final.
Aunque tu vas a continuar siendo el mismo tira cañas de mierda, y yo la misma tonta que se ilusiona con quien no debe. Algo habremos aprendido de todo esto, no estoy demasiado segura de ello la verdad.
Pero en fin, que te vaya bien.
Nunca te olvides de mi.
Yo te recordaré siempre.

domingo, 6 de octubre de 2013

6



Y cuando dicen que el tiempo lo cura todo, no se equivocan, las heridas que dejaste ya están empezando a sanarse, y ya te estoy olvidando. 
No es que ya no piense en ti, pero no de la misma forma que antes.
Te pensaba a veces con deseo, otras con rencor, muchas veces con amor...
Sinceramente me he acostumbrado a pensar en ti, sea cual sea la manera, dos años sin sacarte de mi cabeza.
Nunca pensé que me pasaría esto, y mucho menos contigo.
Al parecer esta historia llega a su final. Nuestra historia, la eterna.
Lo era, al menos en mi imaginación, era lo que más deseaba, que recapacitáramos, y que lo volviésemos a intentar.
Pero ya no me quiero engañar más, no estamos hechos el uno para el otro.
Ya he enterrado las promesas que nos hicimos, aunque todavía me duelan los te quiero que quedaron por decir. Tantas palabras bonitas, tantos besos, tantas caricias que aún me quedaban por darte.
Y hoy nos toca desandar lo andado.

lunes, 19 de agosto de 2013

5


Amor. 
¿Que es el amor? Realmente me gustaría saberlo, saber si ya lo he sentido, o si algún día lo sentiré. 
Me refiero al amor verdadero, ese que siempre está, en las buenas y en las malas, el que pide perdón y se traga su orgullo. Un amor infinito, que no se compara a ningún otro.
Cuando no sabes porque quieres tanto a esa persona, tan solo sabes que sin ella no puedes respirar, no puedes vivir. Porque sé que existe la persona que iluminará mis días grises, que intentará sacarme una sonrisa todos los días. Una persona que no soporte verme llorar a menos que sea de la risa, que mi sonrisa sea su razón de existir.
Creo que a veces lo único que buscamos es a alguien que nos diga te quiero, y que lo diga de verdad. 
Y si me paro a pensar no soy más que una chica que busca ser querida.
No creo que me entiendas, porque no sé que buscas, antes creía saberlo, pero ahora simplemente no te reconozco.
Solías decirme muchas cosas bonitas, muy bonitas.
Te contaré un secreto. Cuando estaba triste, con un solo hola tuyo volvía a sonreír. Esperaba a que habláramos por las noches para poder irme a dormir con la sensación de plenitud.
Ahora raramente hablamos, somos como dos desconocidos que solían confiar el uno en el otro. Te sigo pensando, soñando, y hasta me atreviría a decir queriendo. La verdad es que nunca voy a dejar de hacerlo, porque sueño con tus besos, tus manos acariciando mi cara y mi pelo, esas sonrisas entre beso y beso. Te hecho de menos a ti cuando me querías, y no sé porque ya no es así.
Me gustaría olvidar lo bueno y solo recordar lo malo, para poder odiarte, para dejar de quererte y desearte.
Debería haber tenido más cuidado para no haberme enamorado, pero lo hice y aquí me tienes contándote mis penas.
Espero que encuentres lo que buscas y que seas muy feliz. Recuerda que yo siempre te voy a querer, pero que no siempre voy a estar aquí luchando por ti, porque hay actitudes que te hacen perder las ganas de luchar por alguien, y creo que estoy perdiendo las ganas de luchar por ti.