domingo, 6 de octubre de 2013

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Y cuando dicen que el tiempo lo cura todo, no se equivocan, las heridas que dejaste ya están empezando a sanarse, y ya te estoy olvidando. 
No es que ya no piense en ti, pero no de la misma forma que antes.
Te pensaba a veces con deseo, otras con rencor, muchas veces con amor...
Sinceramente me he acostumbrado a pensar en ti, sea cual sea la manera, dos años sin sacarte de mi cabeza.
Nunca pensé que me pasaría esto, y mucho menos contigo.
Al parecer esta historia llega a su final. Nuestra historia, la eterna.
Lo era, al menos en mi imaginación, era lo que más deseaba, que recapacitáramos, y que lo volviésemos a intentar.
Pero ya no me quiero engañar más, no estamos hechos el uno para el otro.
Ya he enterrado las promesas que nos hicimos, aunque todavía me duelan los te quiero que quedaron por decir. Tantas palabras bonitas, tantos besos, tantas caricias que aún me quedaban por darte.
Y hoy nos toca desandar lo andado.