Recuerdo
como si fuera ayer esos días en los que lo único que quería era
ser mayor.
Lo
que no sabemos cuando somos pequeños, es que el tiempo que pasa no
vuelve, y sin darnos cuenta nos vamos haciendo mayores.
Y
ahora que ya soy mayor pienso en lo rápido que pasa el tiempo,
sobretodo ahora, en la adolescencia.
Creo
que nadie se da cuenta de que los días, las semanas y los meses
pasan volando, hasta que miras atrás y no puedes creer que otro año
ha pasado.
Pero
por mucho que queramos no podemos pararlo, lo único que podemos
hacer es vivir.